Llamar a las cosas por su nombre

31 Mar Voy a llamar a las cosas por su nombre

Y lo voy a hacer porque el lector sólo se merece que le cuenten verdades. Los eufemismos se utilizan para suavizar una noticia, una historia cuyo nudo ya es lo suficientemente cruel como para que nuestra sensibilidad se enfrente al poder de las palabras. En ocasiones preferimos que nos cosan los ojos con hilo dental a tener que lidiar con la realidad. (Disculpad por la bizarra imagen que habrá construido vuestra mente tras presenciar esta escena de Saw).

El feminismo existe porque aún lo hace el machismo. Feminismo no es la supremacía de la mujer sobre el hombre, sino reclamar que las mujeres deben tener los mismos derechos que los hombres. El término puede dar lugar a confusiones al sugerir ser el antónimo del machismo, pero no se trata de conseguir la supremacía del uno sobre el otro, sino de lograr vivir en igualdad de condiciones.

Cuando me siento a charlar con unos amigos y surge este tema, las respuestas estrella son varias. Desde ‘si echamos la vista atrás, la situación de la mujer ha mejorado mucho’, pasando por ‘menuda pesadez de tías las feminazis, no quiero ni oír hablar de eso’ hasta el que ni siquiera considera la existencia del machismo a día de hoy. Hasta tal punto hemos llegado a normalizar la situación de las mujeres. El problema principal suele ser el desconocimiento. Empecemos, entonces, explicando qué es el machismo.

Machismo es la convicción de que el hombre, por naturaleza, es superior a la mujer y así lo expresa a través de comportamientos, hechos y actitudes hacia ella. No tenemos que remontarnos a épocas lejanas para identificarlo. Tenemos la suerte de haber nacido en un momento en el que la desigualdad no está en auge, pero sigue existiendo aquí y ahora. En pleno siglo XXI. Existe en el entorno laboral, intelectual, sexual y familiar, entre otros.

Machismo es que en 2004 tenga que ser redactada una ley contra la violencia de género, poniendo medidas para erradicarla y prestar atención a las víctimas. Machismo es que sea necesario aprobar otra que garantice la igualdad de trato y oportunidades entre hombres y mujeres en la esfera laboral, económica y cultural. Ley aprobada en 2007, a la vuelta de la esquina. Es la consideración de la mujer como el sujeto débil y manejable que el hombre puede utilizar y quitarse del medio como si de un objeto se tratara.  Y la violencia contra la mujer es el resultado de una continua necesidad de dominio y poder sobre ella.

Machismo es sinónimo de opresión, de tratar de obstaculizar el camino de la mujer y reprimir su autonomía. Que en el año 1975 exista la necesidad de suprimir la licencia y autoridad marital que impedía a la mujer comprar bienes inmuebles sin el consentimiento de su marido. Dar permiso para que la mujer pueda tener la patria potestad de los hijos y ser administradora de los bienes de la familia. Sin embargo, ¿qué imposiciones encontramos a favor del hombre? Ninguna, al presuponer ya su libertad total por el hecho de ser hombre.

El país feminismo

Machismo es que, nada más venir al mundo, mi madre no pudiera inscribirme en el registro civil de Valladolid (donde nací) porque mi padre no estaba presente físicamente en ese momento por razones laborales. Como consecuencia, estoy inscrita en el lugar donde siempre viví, pero donde nunca nací. Es también que en mi entorno de amistades tenga que escuchar que ‘la mujer que quiero al lado, cuanto menos espabilada, mejor’. Os planteo lo siguiente: ¿qué tipo de persona quiere al lado un florero del que presumir: la que está segura de sí misma o la que tiene una constante necesidad de aprobación por parte del resto del mundo, además del de su novia/mujer? Es importante que nos conozcamos a nosotros mismos y seamos conscientes de nuestras carencias antes de que otros paguen por ellas.

Necesitamos sensibilizar y educar a nuestro alrededor para que sea posible un cambio de mentalidad en las generaciones venideras. Que en nuestro entorno se siga pensando de esta manera es fruto de la cantidad de años de desigualdad que la Historia lleva a sus espaldas. Para que el cambio llegue, hay que llamar a las cosas por su nombre. El esfuerzo de muchas personas a lo largo del tiempo se merece que sea así. La igualdad se consigue cuando somos conscientes de que existe la desigualdad, y por eso ha de existir el feminismo.

¿Te ha gustado? ¡Comparte!
Share on FacebookShare on Google+Tweet about this on Twitter
Carmela Suarez
Carmela Suarez
carmelasuarez23@gmail.com

En constante construcción hasta el fin de los días. Eso, y que nunca me ha gustado hablar de mí misma.

No Comments

Post A Comment